Esta es la gran pregunta frente a la variedad del muestrario y la cantidad de combinaciones. La realidad es que debemos balancear entre las características propias de la obra y el lugar donde vamos a ubicar el cuadro. Podemos apoyarnos en las opciones tradicionales que nos brindan seguridad en la ambientación; también, es interesante romper algunos criterios ampliamente aceptados, combinando por ejemplo acabados tradicionales con formas innovadoras.