Sí, es cierto, hoy existe una tendencia a no enmarcar las pinturas realizadas sobre bastidor; sencillo: la gente las cuelga sobre la pared, sin enmarcar. Algunos dicen que esto es por una cuestión económica (cuesta dinero enmarcar); otros simplemente por una nueva estética, menos formal, minimalista.
Me parece que, por desconocimiento o mal asesoramiento, de esta forma exponemos a nuestras obras a riesgos innecesarios; las pinturas se pueden caer, mover o también, por estar en contacto total con la pared, perder circulación de aire y absorver humedad.
La realidad es que existen alternativas interesantes de enmarcado -tan económicas como estéticas- que permiten preservar la obra, prácticamente igualando el efecto decorativo de esta nueva tendencia.